lunes, 11 de agosto de 2014

Ayudate


El primer paso es reconocer, reconocernos a nosotros mismos.  Desde el punto de vista práctico es muy sencillo, al menos eso creen la mayoría de las personas. Se considera que conocerse es solo saberse identificar en una imagen proyectada en un espejo, esto no es así de sencillo, bueno lo es si queremos solo ser superficiales y olvidar lo esencial, saber o entender que  el valor más importante es entender  el valor del Ser.
Cuando alguien  no se reconoce, se pueden identificar por su presentación personal, son personas que no hacen ningún esfuerzo por ataviarse, es tal su  des animo que no se toleran ni verse frente a un espejo, por lo que llegan con mínimo arreglo personal. Usan por lo regular mil excusas todas validas para ellos solamente, no tuve tiempo, me quede dormida, se fue la luz, había mucho tráfico, perdí mi cepillo, el peine, las pinturas etc, etc. Realmente a la persona que le debe importar es a uno mismo, no vale la pena justificarse con los demás.
Ahí inicia el reconocimiento de uno mismo. Que tanto quieres o pretendes aguantar a ese ser que llevas puesto por cuerpo, al que diriges en tus actividades, quien definitivamente da la cara por ti. Si no consentimos nosotros un momento de relación con el individuo del espejo como pretendemos que otros lo hagan, si ven la misma cara que nosotros vimos y no queremos ver más.
En algunas Terapias donde descubro que el origen del problema (en la mayoría) está en el concepto que tenemos como individuos, les propongo  iniciar por el principio. Y para ello he elegido desde hace más de 14 años el libro del Principito de SAINT-EXUPÉRY. En éste libro nos permite ubicarnos en una cosa para mi muy importante, Somos cada cabeza un mundo, literalmente cierto, somos un mundo, y así el principito tenía el suyo, y él señor cuenta números el suyo, así todos tenemos un mundo diferente, que gira en una galaxia que nos lleva a una convivencia interplanetaria en la cual debemos de saber cómo evitar el caos en una serie de colisiones que probabilísticamente se presentaran. Así en un matrimonio el mundo de la señora es diferente al del señor, han elegido vivir juntos, relacionarse casi como satélites uno del otro, ambos tienen fuerza de gravedad y la misma les permite mantenerse en su mundo pero a la vez ocasiona cierta fuerza magnética de rechazo, saber convivir con esas fuerzas de atracción y de rechazo magnético implica un arte, una verdadera sabiduría para poder saber en qué momento podría eclipsar las acciones de uno o del otro, entender que lo importante para el planeta vecino no necesariamente es lo importante para mí. Cada planeta tiene su amanecer, su crepúsculo en la tarde, y podemos compartir la experiencia de vivirlo, probablemente logremos que nuestro vecino pueda imaginarse como lo vemos, pero no son ni los mismos ojos, ni la misma explosión de sentimientos que provoca. No por ello menos importantes que lo que sucede en otro planeta. Todos los amaneceres son importantes, todos son maravillosos, cuando decidimos estar sentados frente a ellos y de una manera proactiva esperando gozar de su presencia, el principito decidía en ocasiones mover su silla para verlo nuevamente, muchas veces. Que tanto deseamos disfrutar de nuestro día?, es cuestión personal, así vamos haciendo y construyendo nuestra vida, de momentos que decidimos emplear para construir o dejar pasar.
Es cuestión solamente de nosotros tener una noche lúgubre llena de miedos y de fantasmas o una noche obscura que nos permita apreciar en toda su magnitud el firmamento, considerando a la noche como una pausa  que permite reorganizar el día, la vida para volver a escribir una nueva página de nuestro libro de la vida, como decidamos escribirla, con letras de colores muy alegres o letras tristes, esa es nuestra decisión.
Eso con lo que cuentas en tu planeta es lo mas valioso que tienes, porque es tuyo. La Flor de tu planeta debe ser considerada por ti como la más hermosa del planeta, porque es única, y la hace única el hecho de que es tuya, por lo tanto lleva una identidad que la diferencia de todas, tu esencia.
No se puede nunca llegar a ningún lugar si no das el primer paso hacia adelante, nunca podrás conocerte, reconocerte y ayudarte si no inicias por el principio, darle valor al ser mas valioso que existe en el mundo, Ese eres TU.
Solo estando bien tú podrás ayudar a los demás. Cualquier cosa que se haga de otra forma solo será un obstáculo más en el entorno y para ti mismo.
                                              

                                                                                                              Dr Dante Mevaq.

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