domingo, 9 de diciembre de 2018

Amarte, un placer

Mi nombre suena cariñoso en tu voz, imagino que un Te quiero sonara como concierto de Angeles en mi corazón.
Nunca te pedí permiso para quererte,
Nunca he pensado pedirte permiso para amarte.
Imaginarme reflejado en el calmo y cristalino reflejo de tus ojos, me ayuda a vivir. Como la esperanza de encontrar tierra el capitan de un barco o un oasis un explorador.
Tu eres el mejor aderezo en cualquier comida, yo que he probado el sazón de tus guisos delicatessen, te confieso que el mejor sabor lo das tu, con tu sonrisa, tu bella presencia.
Lejos me encuentro de ti y quizás tambien lejos de tu corazón, pero el verdadero amor es el que se percibe en el aire, en la luna, en un amanecer, en el lucero del atardecer, en un día nublado, en el polvo de cometa que brillante envuelve el espacio, ése espacio concebido en la ilusión de un corazón enamorado.
Deseó que los aretes te murmuren palabritas a tu oído y te lleven a recordar mi voz, que el dige lleve mis latidos emocionados al latido de tu corazón.
Eres Joya de corona de destellante color Esmeralda, refulgente brillo que me transporta a un valle de hermoso verde de pradera inundado de armonia y paz, donde disfruto de ti, profundamente de ti en mis pensamientos que mi mente les da imagen, cuando tu esencia que habita en mi corazón, decide salir de él para llenarme de tu perfume, color y tu enigmatica esencia.
Autor: Dante Mevaq. 

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